viernes, 6 de junio de 2008

Los transgénicos no son el camino

El ministro del Ambiente dice que el Perú debe desarrollar consensos alrededor de los temas de bioseguridad y transgénicos. Afirma que hay muchos intereses e ideas distintas.
En una oficina provisional de tres por seis, en el local del Consejo Nacional del Ambiente (Conam), Antonio Brack, el nuevo ministro del Ambiente, trabaja con lo mínimo y ad honórem, como el resto de su equipo. A la espera de que el Congreso le apruebe su presupuesto de S/.13 millones, Brack no pierde el tiempo. Tiene pendiente armar todo un nuevo ministerio y, como parte de ello, deberá inmiscuirse en temas que pueden colisionar con intereses particulares. En esta entrevista no rehuyó hablar de uno de ellos: los transgénicos y el tratamiento que deben recibir por parte del Gobierno Peruano.
¿Cuáles son las labores que realiza para estructurar el nuevo ministerio?
Estamos realizando tres cosas en paralelo. Primero, ver algunos asuntos coyunturales, como el Día del Medio Ambiente, que será mañana (hoy) y se celebrará en Villa El Salvador con los niños, sembrando plantones. Lo segundo es el proceso de estructurar el ministerio. Para ello, hemos creado (el martes) una comisión que se encargará de las fusiones. Además, tenemos que definir las competencias con los gobiernos regionales y municipales y eso lo tenemos que tener listo el 23 de julio.
¿Y el tercero?
Se refiere a las labores de coordinaciones internacionales, pues tenemos que trabajar con los países e instituciones internacionales para lograr un apoyo.

¿Qué tipo de apoyo?
Apoyo económico. Luego de la cita de la V Cumbre ALC-UE, hemos tenido varias reuniones. Los funcionarios de las Naciones Unidas nos han preguntado qué necesitamos. Además, el Gobierno Alemán nos dará siete millones de euros para mejorar la matriz de los gobiernos locales en cuanto a gestión ambiental.

¿Y ya cuentan con la persona que se encargará del Viceministerio de Gestión Ambiental?
Ya estamos trabajando con Ana María Gonzales (del Valle), quien ha trabajado en Digesa y en el Senasa; es muy conocedora de la gestión ambiental. Por el momento aún no sale la resolución ministerial, eso está pendiente.
La Comisión Agraria ha aprobado un proyecto de ley de agua, en el que figura una instancia multisectorial, adscrita al Ministerio de Agricultura.
Esta comisión no ha tomado en cuenta la presencia del nuevo Ministerio del Ambiente y vamos a pedir que sea observado (si se aprueba en el pleno). Se ha creado una instancia adscrita al Ministerio de Agricultura cuando ese ministerio solo se encargará de la distribución del agua.
¿Quién solucionará los conflictos entre gobiernos regionales o municipios por el agua?
Evidentemente no será el Ministerio de Agricultura (Minag). Tiene que ser el Ministerio del Ambiente, que debe buscar soluciones en base al diálogo y el acercamiento entre las partes.
¿Existirá una oficina que se encargue del tema de la biodiversidad?
Este es un tema muy importante dentro del ministerio y del país. Acaba de darse una evento de las Naciones Unidas, en Bonn (Alemania), donde el Perú ha mantenido una oposición sobre un tema (el crear una legislación internacional vinculante que fije responsabilidades a los que causen daños por el manejo de transgénicos) que necesita ser consensuada por nosotros y otras instancias del Gobierno.
Sobre esa posición del Perú, hubo mucha polémica sobre la presencia de Alex Grobman, representante del Minag, debido a que fue quien sustentó la posición en contra de la legislación internacional.
Eso lo tendrá que responder el Ministerio de Agricultura. Nosotros no hemos mandado a algún representante porque recién nos hemos formado, pero para la próxima vez lo habrá. La idea es que el Perú desarrolle un consenso sobre los temas de bioseguridad y transgénicos. Para eso, tenemos que ver todo nuestro potencial genético. El problema es que en estos temas se mueven muchos intereses e ideas distintas.
En todo caso, el Ministerio de Agricultura es el que se encarga de ver el tema alimentario y ya ellos han manifestado estar a favor del ingreso de los transgénicos. ¿Es el Minag el que tiene la última palabra en este tema?
Solo en parte.
¿Y cuál debe ser la posición del Perú en el tema de los transgénicos?
Creo que el Perú se debe convertir en un Monsanto (millonaria empresa de transgénicos). Es decir, debemos patentar todos nuestros recursos genéticos y comenzar a venderlos al mundo. ¿Para qué vamos a comprar unas cuantas semillitas transgénicas que se cultiven en nuestro país, cuando tenemos todo un potencial gracias a nuestros recursos genéticos?
Hace unos meses salió un estudio de la investigadora Antonietta Gutiérrez que fue duramente criticado, respecto de que ya existiría contaminación con transgénicos.
Este es un tema que correspondería investigar a universidades como la de La Molina.
¿Pero no es el Estado el que debe constatar?
Bueno, es un tema que habrá que evaluarse.
Ley de aguas sin nuevo ministerio
La Comisión Agraria del Congreso aprobó el martes último un dictamen sobre la nueva ley general del agua que diseña una estructura en la que no se comprende al nuevo Ministerio del Ambiente. Al respecto, el presidente de ese grupo de trabajo, Franklin Sánchez, afirmó que algunos cambios al respecto podrían introducirse durante el debate que se produzca una vez que el dictamen ingrese al pleno del Congreso.
La propuesta fue diseñada durante el largo proceso de un año por un equipo técnico. Así se crea la Autoridad Nacional del Agua, que estaría adscrito al Ministerio de Agricultura que aglutina a organismos relacionados al recurso.
Durante la última sesión, el congresista Roger Nájar impulsó la necesidad de tener un dictamen listo para que pasara al pleno. Lo cierto es que la próxima semana se realizará la última sesión plenaria de la actual legislatura, lo cual no aseguraría que el dictamen ingrese a debate.
En su momento, la legisladora Fabiola Morales consideró que por respeto al nuevo ministro se le convocara antes de la votación, pero su pedido fue desestimado. Para buscarle una salida al tema, la congresista Elizabeth León (UPP) propuso que se incluyera como una disposición transitoria a la ley, que mientras se implemente el Ministerio del Ambiente, el manejo del agua esté a cargo del Minag.
Así, este último planteamiento sería introducido durante el debate en el pleno.
El Comercio, 05/06/2008

Informe.21: Esperanza para el planeta

Los efectos peligrosos del cambio climático ya se perciben en todo el mundo.4El Perú se alista para enfrentar mejor los efectos del deterioro ambiental.
'Acabar con la adicción: hacia una economía de bajo consumo de carbono' es el lema que se ha escogido este año para celebrar el Día Mundial del Medio Ambiente. ¿Qué significa esta frase? Se trata de un pedido -a todos los países del mundo- para que busquen las mejores alternativas con el fin de reducir el uso de carbono y disminuir las emisiones de gases que afectan el medio ambiente.
Ya nadie niega que el cambio climático se ha instalado en nuestras vidas, ni que el uso irracional de los recursos naturales, la deforestación y la emisión de gases de efecto invernadero -dióxido de carbono y metano, entre otros- son las causas de lo que ahora conocemos como calentamiento global. Pero lo que pocos recuerdan es que promover estilos de vida con bajas emisiones de carbono, utilizar fuentes de energía menos contaminantes y conservar los bosques son alternativas posibles para mantener la vida en nuestro planeta.
DERROCHE. Ejemplos de los efectos negativos del cambio climático en nuestro país hay muchos. La reciente noticia de que el nevado Pastoruri dejaría de ser un glaciar en solo 10 años nos restregó en la cara que los efectos del calentamiento global en el Perú no son pocos ni insignificantes. También se puede hablar de pérdida de bosques en la Amazonía o de escasez de agua.
Manuel Pulgar Vidal, director ejecutivo de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental, recuerda que el Perú es uno de los lugares más vulnerables a la reducción de los glaciares, que tenemos ecosistemas amazónicos frágiles y lugares de alto riesgo por fenómenos como El Niño.
Y señala que la falta de conciencia ante estos problemas nos mantiene en una tendencia al derroche y al mal uso de los recursos naturales, como el agua. "Lima es la segunda ciudad más grande del mundo ubicada en un desierto, y no tiene la menor idea de cómo llegan sus fuentes de agua".
La lucha contra el cambio climático se concentra en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, en el análisis de las áreas más vulnerables a estas variaciones y en nuestra adaptación al cambio climático. A esta última posibilidad se están dirigiendo algunos esfuerzos que involucran no solo a los gobiernos, sino también a cualquiera de nosotros.
¿NOS ADAPTAMOS? El cambio climático ha sido un fenómeno repentino y severo ante el cual la naturaleza ha perdido su capacidad de adaptarse y, por ello, le corresponde al ser humano asumir prácticas que le permitan continuar en este mundo, explica Pulgar Vidal. El uso de sistemas masivos de transporte público y de vehículos a gas natural, o el cambio de focos incandescentes -que consumen mucha energía- por los llamados ahorradores, son solo algunas acciones que cualquiera puede tomar para contribuir a limpiar el planeta.
En el Perú, el ministro del Ambiente, Antonio Brack, ha ofrecido que se creará una Dirección General de Cambio Climático para enfrentar los efectos del deterioro ambiental.
Ayer, Brack informó que promoverá el incremento de policías ecológicos para la defensa de los recursos naturales y el control de nuestro territorio. La tarea recién comienza. Ojalá no sea demasiado tarde.
Perú.21, 05/06/2008

Augusto Alvarez Rodrich: La presión ambiental

En el día internacional del medio ambiente.
Hace ya mucho tiempo que nos vienen advirtiendo que, si no nos relacionamos con responsabilidad con el medio ambiente en el que vivimos, nos estamos comprando todos los boletos de una tómbola donde el premio es el descalabro de los equilibrios mundiales. Y que, entonces, la podemos pasar muy mal. Quizá nosotros, muy probablemente nuestros hijos, y seguramente los nietos.
A pesar de las advertencias, y no obstante las iniciativas planteadas en diferentes lugares del mundo, la contaminación ambiental sigue robusta y sus consecuencias se observan con preocupación creciente.
Para no ir muy lejos, acá en el Perú tenemos, como monumento a la idiotez humana que recuerda lo que se nos viene, el nevado Pastoruri, el cual dejará de ser un glaciar en menos de una década como consecuencia del calentamiento global.
Algunos problemas relevantes en el país son la contaminación por la evacuación de aguas servidas al mar, ríos o lagunas; la mala disposición de residuos sólidos; la contaminación del aire en las ciudades; los pasivos ambientales mineros; y la tala indiscriminada de bosques.
Sin duda, las severas distorsiones que el comportamiento humano está produciendo en el medio ambiente demandan una respuesta global, pues lo que se haga -o no se haga- en un país afectará al resto de naciones. De este modo, en el marco de los acuerdos internacionales, el Perú debe prepararse con el fin de afrontar el desafío de convivir con responsabilidad con nuestro ambiente.
Existen señales positivas en dicha dirección. La propia creación del Ministerio del Ambiente es, sin duda, una de ellas, así como haberlo hecho en coincidencia con una cita internacional tan relevante como la ALC-UE. También es importante que el 92% esté 'mucho' o 'bastante' preocupado por el medio ambiente, lo cual es favorable para la aplicación de políticas públicas en la materia.
Pero quizá más significativo que todo lo anterior sea la designación de Antonio Brack, una de las principales autoridades peruanas en el tema ambiental, como primer ministro del Ambiente, a quien habrá que respaldarlo cuando empiece a tener los primeros enfrentamientos dentro y fuera del gobierno. Es decir, cuando realmente empiece a poner a prueba el difícil encargo que ha recibido.
Perú.21, 05/06/2008

Día Mundial Ambiental

La conmemoración del Día Mundial del Medio Ambiente, instituido por la ONU hace 30 años y al cual se asocia nuestro país hace poco más de un decenio, da lugar ritualmente a la exposición de hechos y cifras que descubren nuestras pavorosas carencias. Decir que no somos el único país con tales retrasos sirve de escaso consuelo, pues siempre habrá alguno en peor situación. Pero resulta impresionante la cifra de US$ 8,200 millones de pérdidas anuales por deterioro ambiental dada por el BM.
No cabe duda de que, a medida que el ritmo de industrialización progresa, el deterioro del ambiente va en aumento. Tal ecuación, por cierto, no es mecánica ni forzosa. Pero la deforestación de inmensas áreas boscosas; la polución de mares, lagos y cursos de agua; la contaminación de la atmósfera y del subsuelo, o la desaparición de especies vegetales y animales y el calentamiento global son hechos macizos que suscitan preocupación mundial. Para frenarlos, y si es posible revertirlos, grupos crecientes de activistas se movilizan a lo largo y ancho del planeta.
La amplitud de tareas a realizar en materia de ecología y protección ambiental es abrumadora. Y más todavía en países como el nuestro, que cuenta con débiles y permisivas normas en la materia. Claro, la nota positiva que hace la diferencia este año es la creación del Ministerio del Ambiente, del que al menos se espera que acabe con la pugna entre dependencias burocráticas sectoriales que hasta hoy se han encargado de atomizar una labor que debe estar centralizada y con poder de fiscalizar a nivel nacional.
Al flamante Ministerio poner coto a los relaves y humos mineros, abandonados o arrojados impunemente a los ríos y atmósfera; a los estragos causados por el arrojo al mar de aguas servidas sin tratamiento; a los botaderos municipales que convierten el país en muladar; a la deforestación que avanza incontenible en la selva; a la polución de Lima y otras ciudades por el empleo de combustibles con plomo o azufre; a la depredación del bosque seco costero o la matanza impune de vicuñas y especies protegidas.
Antonio Brack ha comunicado al país que solo 20 distritos de 1800 tienen sistemas de tratamiento de desechos sólidos. Frente a ello pequeñas victorias como la reforestación de algunas áreas boscosas o el manejo racional de la vicuña a través de comunidades andinas son insuficientes. Por eso el Día del Medio Ambiente debe ser una jornada de lucha y reflexión, un día que debiera repetirse a menudo para denunciar nuestra irresponsabilidad ante las próximas generaciones.
La República, 05/06/2008

Limeños con poca conciencia ambiental

RECONOCEN QUE LOS PROBLEMAS SON LA BASURA Y CONTAMINACIÓN DEL AIRE, RÍOS Y MAR.

A pesar de que la contaminación del medio ambiente avanza peligrosamente en el país –deshielo de los nevados por el calentamiento global, deforestación en nuestra Amazonía, relaves mineros, sobre todo en la minería informal–, los limeños y chalacos afirman desconocer estos y otros temas ambientales.
Según la IV Encuesta Anual sobre Medio Ambiente, realizada por la Universidad de Lima, un 42% de entrevistados considera estar poco informado sobre estos aspectos y un 9.5% se encuentra nada informado.
Quizás eso explique por qué casi la mitad de los encuestados opina que la situación del ecosistema ha empeorado en Lima y Callao.
Reconocen que los temas más álgidos son la contaminación que causan los autos e industrias, la acumulación de basura, el calentamiento global, la contaminación del mar y las playas de la Costa Verde, así como la falta de agua y desagüe, entre otros.
Los culpables
La poca conciencia en materia ambiental se aprecia cuando se les pregunta quiénes son los responsables de solucionar el problema de la contaminación. Primero los otros, después yo, parece ser la constante. Un 36.3% afirma que es el flamante Ministerio del Ambiente, el 23.5% dice que la población, el 14.3% señala que las municipalidades y el 7.7% opina que las empresas (mineras, industriales y comerciales).
MAS DATOS
En cuanto al calentamiento global, el 59.9% considera que se le da poca importancia, a pesar de saber que afecta severamente al país.
Expreso, 05/06/2008

martes, 3 de junio de 2008

Brack: No se puede hacer nada ante deshielo de nevados

Para contrarrestar el terrible impacto del cambio climático sobre nevados peruanos como el Huatapallana y el Pastoruri, que están en proceso de deshielo, se deben realizar tres acciones concretas para preservar el agua: almacenarla en épocas de lluvia para tiempos de sequía, ahorrarla y reciclarla. Así lo señaló el flamante ministro del Ambiente, Antonio Brack Egg, quien sostuvo que el descongelamiento de los glaciares es culpa del aumento de la temperatura. Se trata de un proceso inminente, acotó.
urante el homenaje y condecoración que le ofrecieron en la Universidad Ricardo Palma por su reciente designación como ministro del Ambiente, afirmó que el proceso de deglación no sólo significaría la pérdida de importantes insumos acuíferos sino también energéticos para los pueblos. “No podemos hacer nada, ya que estamos pagando las consecuencias de las malas acciones de los países desarrollados que contaminaron y siguen contaminando el planeta en grandes proporciones, incrementando el proceso de calentamiento global”, sostuvo.
No al desperdicio
Del mismo modo afirmó que nuestro país desperdicia mucha agua diariamente. “En Lima, un metro cúbico de agua potable vale menos que una cerveza. Uno pasa por la calle y ve a muchas personas lavando sus autos con agua potable” comentó. Del mismo modo, afirmó que son cerca de 500 millones de metros cúbicos de aguas servidas que nuestra ciudad tira al mar en lugar de reprocesarla y reciclarla. “Esta realidad debe de cambiar. Como ciudadanos debemos aprender a administrar mejor este recurso”, agregó.
“Tarea de todos”
Brack hizo un llamado los ciudadanos para que todos nos involucremos en el cuidado del medio ambiente y no sólo esperar que el gobierno cumpla el papel protagónico. “No podemos pensar que las cosas se van a solucionar por sí solas. La tala de bosques y erosión de los suelos son una realidad y tenemos que ser más responsables con eso. Hace falta que apliquemos una verdadera cultura ambiental”, afirmó el ministro.
Correo, 03/06/2008

lunes, 2 de junio de 2008

Luis Lamas Puccio: ¿Qué pasó con el código ambiental?

Resulta una buena noticia para todos los peruanos que el actual gobierno haya decidido crear el Ministerio del Ambiente conforme al Decreto Legislativo Nº 1013, al que se le otorga atribuciones para diseñar, establecer, ejecutar y supervisar la política nacional y sectorial en materia ambiental. Refiero la importancia de lo señalado porque hasta la fecha, a pesar de la dimensión del problema ambiental en nuestro país, no había autoridad ni sector de la administración pública que liderara un accionar de estas características en relación a un tema que es fundamental, no sólo para el bienestar del país sino para el desarrollo de las futuras generaciones. Sobre la base de lo señalado, es oportuno preguntarnos qué pasó con el Código del Medio Ambiente que se promulgó hace algunos años: sigue vigente, se modificó, derogó, reglamentó, se adecuó conforme a las nuevas leyes que se han promulgado, o por el contrario, perdió vigencia y quedó subsumido en el devenir del tiempo, conforme a la infinidad de disposiciones de toda naturaleza que se han ido dando. De lo que recuerdo, el Código del Medio Ambiente anunciado con bastante pompa a los pocos meses de haber sido promulgado (1990), el gobierno de esa época –vía decreto supremo– suspendió el plazo de su vigencia “supuestamente para adecuarlo a otras disposiciones”. A partir del año 1991, vendría una avalancha de modificaciones superpuestas y de todo tipo, cuyo balance final haría que a los pocos meses de su promulgación, la mayoría de sus artículos originales perdieran vigencia.Han tenido que pasar casi dieciocho años desde la promulgación del Código del Medio Ambiente, para que se suscite un acontecimiento de igual importancia y trascendencia, referido a la creación de un nuevo ministerio de protección ambiental, el mismo que se abocará en exclusividad no sólo a implementar una política de Estado en temas de protección ambiental y desarrollo sostenible, sino a sistematizar los esfuerzos del sector público y privado en relación a una problemática que resulta vital para los próximos años, como lo demuestran los cambios climáticos que se están suscitando directamente vinculados a los problemas ambientales, y que están afectando de una forma decisiva a nuestro país. No se trata de cuestionar las razones por las que el Código del Medio Ambiente se dejó de lado, sino de resaltar la urgencia de actualizarlo y modificarlo, conforme al rol que debe cumplir el sector ambiental en todo lo que se relaciona con su competencia, la biodiversidad, el cambio climático, el calentamiento global, el adecuado manejo de los suelos, la explotación racional de los recursos nacionales, y todos aquellos temas que tienen directa o indirectamente que ver con la protección ambiental, razón por la que esperamos que este nuevo ministerio entre los temas que priorice estará el que se relaciona con la promulgación de un nuevo código en materia ambiental.
Expreso, 30/05/2008